
La obesidad es una enfermedad crónica y grave
La obesidad es un verdadero problema de salud, que causa un deterioro en el organismo, lento y progresivo.
La obesidad es un verdadero problema de salud, que causa un deterioro en el organismo, lento y progresivo.
Aunque muchos pacientes obesos pueden sentirse “aparentemente sanos” y no manifestar aparentemente ningún problema de salud en fases iniciales, la obesidad “sana” no existe como tal.
“No es el peso que pierdes, es la vida que ganas.”
¿Qué problemas médicos me puede acarrear padecer obesidad?
Es cierto que para un mismo grado de obesidad, unos pacientes desarrollan problemas de salud, hipertensión, diabetes, colesterol elevado… antes que otros. Sin embargo, la pérdida de agilidad, una menor capacidad para la vida activa, y los frecuentes problemas emocionales, son frecuentes desde las primeras fases de la obesidad.
La obesidad se va desarrollando de una forma progresiva en los pacientes, y tiene un comportamiento INVASIVO en todas las funciones del organismo. Invade todos los órganos de forma directa, infiltrándolos de grasa, y causando una disfunción en los mismos: función hepática, pancreática, tiroidea...
SÍ, también afecta indirectamente a la función de la glándula tiroidea y paratiroidea, a la función ovárica y del sistema reproductor causando infertilidad e impotencia. Ademas, favorece una vasculopatía generalizada (daño de los vasos sanguíneos del cuerpo), aumentando el riesgo de infarto de miocardio, ictus, trombosis venosa, tromboembolismo pulmonar, etc. Por último, aunque la grasa no puede invadir nuestro cerebro, lo que sucede es que mediante hormonas neuromoduladoras, es capaz de causar cambios emocionales, que retroalimentan positivamente la obesidad.
Se podría decir que la obesidad tiene una acción progresiva e invasiva sobre todo el organismo, pareciéndose a la acción de una enfermedad maligna.
Tipo y grados de obesidad
La obesidad se clasifica en grupos a partir del IMC. Cada grupo tiene un rango amplio de entre 10 a 15 kg según la altura de la persona, que sirve para salvar las diferencias de constitución o complexión que puede existir entre las personas.
Normopeso… IMC 18,5 - 24,9
Sobrepeso… IMC 25 - 29,9
Obesidad moderada (Grado I)… IMC 30 - 34,9
Obesidad grave (Grado II)… IMC 35 - 39,9
Obesidad mórbida (Grado III)… IMC 40 – 49.9
Doble obesidad mórbida (Grado IV)… IMC > 50
Problemas de salud como consecuencia de la obesidad
A partir de 30 de IMC, se puede decir que el paciente padece médicamente OBESIDAD, lo que se considera un problema de salud y una enfermedad a todos los efectos. Es a partir de aquí, cuando comienzan a desarrollarse cambios inflamatorios que conducen con los años al desarrollo de la diabetes del adulto, la hipertensión, la elevación del colesterol y los triglicéridos, etc.
El acúmulo de grasa en el organismo, y principalmente la grasa que infiltra y rodea a todas las vísceras abdominales, causa un proceso inflamatorio subagudo, mediado por radicales libres, que produce una daño progresivo de la capa interna de las arterias.
El exceso de nutrientes y la disfunción del hígado por la infiltración grasa, producen un depósito de grasas y azúcares en los vasos, causando arterioesclerosis e hipertensión.
El acúmulo de grasa produce una disfunción hormonal, con dismenorreas e infertilidad, y un bloqueo insulínico que en sí mismo retroalimenta positivamente el aumento de la obesidad.
La obesidad causa problemas emocionales, que inducen en la mayoría de los casos al retraimiento y a la sensación de exclusión social en ambientes donde se realizan actividades físicas (gimnasios, playas…); además, con frecuencia se utilizan los alimentos como refugio de los problemas emocionales. Ambos fenómenos, retroalimentan la obesidad.