Resultados de la cirugía bariátrica y metabólica (CBM)
Resultados en la pérdida de peso y mejora de las enfermedades
La ASMBS ha establecido unas guías para establecer y definir los resultados de la CBM que incluyen la pérdida ponderal, la remisión de las comorbilidades, y la calidad de vida. Los resultados a medio y largo plazo de la CBM confirman la seguridad, la eficacia y la durabilidad de la cirugía, y están ampliamente estudiados y publicados en la literatura.
En general, los resultados de pérdida de peso de la CBM se mantienen durante años después de la cirugía de forma consistente en cifras mayores de un 60% de pérdida de exceso de peso (%EWL), con algunas variaciones en función de la cirugía realizada. La CBM ha demostrado ser superior a la dieta, al ejercicio y a otras intervenciones sobre el estilo de vida en la obtención de una pérdida significativa y duradera del peso, y en la mejoría de las comorbilidades relacionadas con la obesidad, en numerosos estudios tanto observacionales como prospectivos, manteniéndose la durabilidad de la pérdida de peso a 5, 10 y 20 años de la cirugía de forma consistente en múltiples trabajos.
La obesidad se asocia con enfermedades que afectan a prácticamente todos los órganos, aparatos y sistemas; esto incluye:
el sistema cardiovascular (hipertensión, dislipemia, arteriopatía coronaria, insuficiencia cardíaca y accidentes cardiovasculares),
el aparato respiratorio (apnea del sueño, asma),
el aparato digestivo (reflujo gastroesofágico, patología vesícula biliar, pancreatitis),
el sistema endocrino (resistencia a la insulina, DM2),
el sistema reproductor (síndrome de ovario poliquístico, infertilidad),
el hígado (NAFLD, NASH),
los riñones (litiasis renal, insuficiencia renal crónica),
el sistema musculoesquelético (osteoartritis)
la salud mental.
En prácticamente todas estas condiciones se ha demostrado mejoría y en algunos casos remisión, después de la pérdida de peso asociada a la CBM. Hay una sustancial y demostrada evidencia de la mejoría clínica del síndrome metabólico que es significativa y duradera tras la cirugía.
En una cohorte de más de 180.000 asegurados de Medicare, los pacientes que se sometieron a CBM tuvieron menos riesgo de insuficiencia cardíaca, infarto de miocardio o accidentes vasculares cuando se les comparó con controles pareados a 4 años después de la intervención. La reducción a largo plazo del riesgo cardiovascular tras CBM también se ha demostrado en individuos con DM2.
Se ha demostrado una mayor pérdida de peso, mejoría de la DM2, de la hipertensión y dislipemia pasados 10 años tras la CBM en comparación con controles no quirúrgicos. Está aceptado que el mantenimiento de una pérdida de peso de por lo menos un 15% tiene un efecto significativo en la mejoría de los trastornos metabólicos en la mayor parte de los pacientes, lo que supone un beneficio consistente y duradero en los individuos que se someten a CBM. En el ensayo prospectivo aleatorizado controlado STAMPEDE, la asociación de tratamiento médico más BGYR o gastrectomía vertical demostraron ser superiores sobre el tratamiento médico solo a largo plazo de la DM2. De la misma forma, Mingrone et al demostraron en un ensayo aleatorizado controlado la superioridad de la CBM sobre el tratamiento médico en el manejo de la DM2 a 5 años despues de la cirugía. Otros grupos han demostrado también que las complicaciones microvasculares de la diabetes disminuyen tras la CBM con 20 años de seguimiento, y que tanto el riesgo de desarrollar nefropatía como los marcadores de nefropatía diabética mejoran tras la CBM, en estudios retrospectivos y prospectivos aleatorizados.
Resultados en la reducción del riesgo de cáncer
La obesidad está asociada con un incremento del riesgo de padecer distintos tipos de cánceres, como el esófago, mama, colorrectal, endometrio, vesícula biliar, estómago, riñón, ovario, páncreas, hígado, tiroides, mieloma múltiple y meningioma. Existe evidencia que sugiere que la CBM puede reducir la incidencia de tumores relacionados con la obesidad y de mortalidad en relación con cáncer, cuando se compara con individuos obesos que no se someten a cirugía.
Se ha demostrado en múltiples estudios que la CBM reduce el riesgo de desarrollo de cáncer en la población con obesidad de grados II/III, con una variación entre un 11% y un 50% para todos los tipos de cáncer. Se ha documentado el beneficio para cánceres de tipo específico, como son los del aparato digestivo y hepatobiliares, los genitourinarios y los ginecológicos.
Es más, la CBM puede reducir de manera significativa la mortalidad global por cáncer en comparación con los controles de pacientes obesos no operados. Existe evidencia que sugiere que la reducción del riesgo se atenúa conforme aumenta el tiempo desde la cirugía, aunque no está claro hasta quien afecta según el tipo de cirugía, el tipo de cáncer, los hábitos de salud del paciente o la presencia de comorbilidades lo que confunde estos hallazgos. No obstante, un estudio de cohortes retrospectivo reciente sobre más de 30.000 pacientes con un seguimiento medio de 6 años encontró que los adultos con obesidad sometidos a CBM tenían un riesgo un 32% menor, de desarrollar un tumor y un 48% menor de mortalidad relacionada con cáncer en comparación con una cohorte pareada no sometida a cirugía.
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