¿Por qué soy obeso?
La obesidad se podría definir como el acúmulo excesivo de energía en forma de grasa, que tiene efectos adversos en la salud y en la duración de la vida. La evaluación del exceso de peso se realiza en función del Índice de Masa Corporal (IMC), una herramienta que correlaciona el peso con la altura.
Cuando se llega a una obesidad en grado severo (IMC mayor de 35 Kg/m2), se produce un cambio en el metabolismo de esa persona, de manera que se facilita la ganancia progresiva de peso, y se vuelve muy difícil perder peso.
Lo más probable es que la obesidad mórbida resulte de una combinación de influencias genéticas, psicosociales, ambientales, sociales y culturales que interactúan y dan como resultado un problema complejo que afecta tanto la regulación del apetito como el metabolismo de la energía. La obesidad mórbida no parece ser una simple falta de control de parte del paciente.
¿Es un problema frecuente?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.000 millones de personas de todo el mundo tienen sobrepeso y de éstos, al menos 300 millones tienen sobrepeso grave o son obesos.
En la población adulta española (25-60 años) la prevalencia de obesidad es del 14,5% mientras que el sobrepeso asciende al 38,5%. Esto es, uno de cada dos adultos presenta un peso superior a lo recomendable. La obesidad es más frecuente en mujeres (17,5%) que en varones (13,2%).
La obesidad en todas las edades se ha incrementado de forma alarmante en las últimas décadas en todo el mundo, hasta el punto que la OMS utiliza la expresión “epidemia mundial”.
En España, el 62% de la población española de entre 18 y 65 años de edad sufre sobrepeso u obesidad (estudio “ENRICA”, 2011).
¿Cuáles son las causas de la obesidad?
Genética: estudios en gemelos, niños adoptados, gen de la “obesidad”
Fisiológica: proteína leptina, disminución de los receptores, pérdida del mecanismo de saciedad (hipotálamo)
Evolutiva: conducta, tradición familiar, consolar a los niños dándoles comida, adicción.
Sexo: las mujeres constitucionalmente tienen un componente de grasa más alto.
Socio-económicas: clases sociales con ingresos altos o bajos, aspectos culturales.
Psicosocial: mecanismo de defensa, ante estrés o abuso
Social: la comida rápida y a domicilio… hamburguesas, pizzas, pasteles, patatas fritas…
Tecnológica: la tecnología (ordenadores, videojuegos, televisión, mandos a distancia…) han provocado la disminución del gasto de energía.