Tratamiento médico y preventivo de la obesidad
El tratamiento médico de la obesidad debe tener siempre un enfoque multidisciplinar: clínico, nutricional y psicológico. También mediante la promoción de un buen estilo de vida, de una mínima actividad física y de unos buenos hábitos dietéticos y culinarios.
Es necesario realizar estudios detallados, nutricionales, psicológicos, médicos y de estilo de vida y actividad física, para poder tratar y modificar de forma integral, todos los aspectos que han influido para el desarrollo de la obesidad.
En familias con varios miembros con sobrepeso y/o obesos, debería realizarse intervención familiar. Los hijos con clara tendencia a la obesidad, de padres obesos que están siendo tratados, deben implicarse de algún modo en el tratamiento de su progenitor, con el fin de concienciarlos en la prevención de un problema futuro.
La intervención escolar, tanto a nivel educacional, como en sus comedores es fundamental para el desarrollo de una buena educación nutricional, que mantengan durante toda la vida adulta.
El control institucional, tanto de la publicidad dirigida principalmente a niños, de la limitación de contenido azucarado y graso en alimentos de producción industrial. También la limitación en la venta de alimentos industriales en los colegios, además de la obligatoriedad de unos menús equilibrados y variados.